09 Mar Husqvarna Vitpilen y Svartpilen: flechas escandinavas

Hace un par de semanas, a miles de kilómetros del corazón de la industria de las motocicletas en los Estados Unidos, Husqvarna presentó oficialmente dos de los modelos más esperados en la era moderna de la marca sueca y que nos dejaron ver por primera vez en el EICMA de 2014: la Vitpilen y Svartpilen. Dos propuestas que bajo el concepto #SimpleProgressive dejan las pistas de tierra para transitar por un terreno más dócil y hacia donde todo el mundo está volteando, las calles de las grandes ciudades. Por supuesto, Motorette estuvo presente para vivir la experiencia.

Sí, hablar de Husqvarna siempre nos dio la referencia al enduro y al moto cross pero hoy las cosas van a cambiar. Y es que tampoco es tan difícil darnos cuenta hacia dónde se está moviendo la escena de las dos ruedas, por un lado las motos custom toman mucho mayor fuerza y por otro, el tráfico de las grades ciudades nos obliga a movernos más en una motocicleta pero no en cualquiera, sino en una que nos dé cierta personalidad, se adapte a nuestros gustos y estilo de vida; café racer, scrambler, chopper, bobber, tracker, flat, etc. Basta con darnos una vuelta por Instagram, Facebook o Twitter, para darnos cuenta que las motos modificadas aparecen en las primeras búsquedas.

 

Cada estilo tiene lo suyo y es justo donde Husqvarna apuesta con sus dos “pilens”; una Vitpilen que a simple vista refleja su carácter Cafe Racer; y una Svartpilen que con un manillar más alto y llantas de tacos nos dice que el apellido Scrambler es lo suyo. Ambas con una propuesta estética fuera de lo común para ser motocicletas construidas en serie. Y es que son los detalles los que saltan a la vista, y quien conoce o ha estado en contacto con el diseño escandinavo, sabrá que esta carga de elementos no es mera coincidencia.

Por ello platicamos con Maxime Thouvenin, diseñador de la marca, y bastaba con mirar sus zapatos Spalwart al llegar a la recepción del Hotel Americano en Chelsea, el distrito de moda Midtown de la ciudad de Nueva York, para darnos cuenta de que estaríamos al frente de un creativo apasionado por los detalles. Ahí nos habló de la idea de crear “una motocicleta para diferentes mercados”, ya que la marca cree en la inclusión, palabra de moda en la actualidad y más, en el argot de las motocicletas. “Lo que queremos darle al motociclista es una experiencia de calidad, un producto refinado lleno de innovación ”; y vaya que lo están logrando, pues esa conexión emocional que se genera entre la moto y la persona es inmediata. Obviamente Husqvarna está apostando por atraer a nuevos clientes a sus filas, riders más modernos y con tendencias más enfocadas en el status quo y un estilo de vida moderno.

 

La presentación

En el estudio Skylight Modern, las nuevas motocicletas se presentaron en un ambiente elegante y moderno, frente a un público que comprendía medios de comunicación, talleres de customización de la escena y personalidades que para nosotros, solo vivían en Instagram. Julian Heppekausen, el “mero mero” de Deus Ex Machina; la mismísima Jacinta Siracusa aka Moto Doll; Alex y Adam de Jane Motorcycles, y hasta el legendario fotógrafo oficial de KTM y Husqvarna, Sebas Romero, famoso por convertir su Lamborghini Gallardo en un taxi más de la ciudad de Barcelona (si no nos creen, miren el video).

Está claro que Husqvarna está tratando de atraer a un nuevo consumidor joven, ya sea el típico sneakerhead millenial que viste al último grito de la moda o bien, un emprendedor al que le gusta llamar la atención. La pregunta es, si este nuevo cliente que busca la marca tendrá un vacío para llenar en forma de motocicleta. Husqvarna así lo piensa y justo lo tenemos frente a nuestros ojos: un producto redondo, que no sale simplemente de un boceto en un papel sino que viene garantizado -al partir de las motos de KTM ya conocidas-, las Duke 390 y 690. Así que señores, tienen frente a ustedes no solo un par de motos que harán historia sino a todo un concepto de estilo de vida que llega en el momento correcto para el público correcto.

Inmersos en la atmósfera de la música electrónica, los canapés y la cerveza artesanal (obviamente al ser una motocicleta hipster, presentada en un barrio hipster y con la mayoría de los invitados hipsters, la ceveza debía ser artesanal), la presentación de ambas motocicletas fue un recorrido virtual que culminaba con unos oculus de realidad virtual en los que tú, arriba de la moto, viajabas por las calles de Copenhague –y te bajabas un poco mareado para hacer más real la experiencia.

 

Ejecutivos de la marca en México aseguran que ambas flechas, la blanca y la negra –Vitpilen significa flecha blanca en sueco y Svartpilen, flecha negra- llegarán en su nomenclatura 401 a finales de abril a un precio no mayor a 150 mil pesos, lo cual es perfecto pues competirán de frente a las icónicas Scrambler Sixty2. Las 701 tardarán unos meses más pero tampoco dudamos que lo harán al precio correcto y lo más importante, ya como marca y no a través de importadores.

Así que vemos claro el futuro y éxito de Husqvarna en tierras mexicanas, ahora que deciden apostarle a un par de productos urbanos -más todo el line up que ya tienen- y posicionarse o re-posicionarse en un mercado creciente, que apenas comienza a descifrar los gustos de esta nueva camada de riders a quienes no solo les importa transportarse en una motocicleta sino en todo un concepto de estilo de vida, una puerta de acceso a la cultura de la motocicleta de la cual, dificilmente querrás salir una vez que cruzaste el umbral.

Más adelante tendremos nuestro primer contacto con ambas motocicletas, mientras nos puedes dejar aquí tus comentarios y disfrutar de las fotografías.

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