27 Mar Fat Bob y Scout Bobber: ¿moda o gusto?

Seguramente al ver las fotos de esta comparativa, se pusieron las manos en la cabeza y dijeron: “estos de Motorette no saben nada, esas motos no tienen nada que ver entre ellas”. Pero no es así, estas motos compiten en diseño y enfoque fresco, digamos que son las motos “de moda” en cada una de sus marcas. La Fat Bob de Harley-Davidson es la propuesta más diferenciada de Milwaukee, que tal vez toma las riendas que dejó la V-Rod, mientras que la Bobber de Indian Motorcycle, ha sido un éxito gracias a un diseño de corte clásico y minimalista, aunque sin dejar el espíritu americano extrovertido y gran potencia.

Sabemos perfectamente que por motor o precio no compiten, la Bobber es parte de la gama de entrada (con mucho estilo), pero su contraparte sería la Forty-Eight. Bobber y Fat Bob compiten por ese diseño urbano, que apunta al mercado Millenial que tantos dolores de cabeza les ha causado a Harley-Davidson; ambas tienen detalles muy parecidos como las salpicaderas traseras, con ese corte tan drástico a media llanta para adaptarse a las nuevas tendencias; las enormes llantas y los manillares anchos.

 

Así las cosas…

Para este punto retomaremos el eslogan que utilizaba Pirelli: “La potencia sin control no sirve de nada”. Y es que seguimos en esa espiral ascendente donde se cree que a más potencia es mejor una moto (o auto), no importando que el peso se incremente y la calidad de marcha sea mala. En el caso de Harley-Davidson siguen con el “estigma” de motos de antaño, pesadas y poco ágiles, pero cada vez con motores más grandes, lo cual es un tanto ilógico en una era que premia la eficiencia.

Escogimos la Fat Bob porque es la HD que tiene “más onda”, y cuando por fin la manejamos la calidad de marcha nos quedó a deber. Sí, en efecto se sienten los 155Nm al arranque, pero comienza a perder fuerza después de los 120km/h; las maniobras se hacen pesadas, por ejemplo para esquivar un bache y las vueltas a velocidad requieren un esfuerzo extra. Sí, me podrían decir “es que son motos pa´ hombres”… pero no es eso, es que HD sigue empecinada en su vieja fórmula de chasis; si bien para esta nueva generación bajaron el peso en unos 16kg, todavía no es suficiente.

La comodidad para el conductor al principio parecía buena, pero después de 400km se sentía la dureza del asiento y suspensión, y el lugar del copiloto fue un martirio, por lo que bien podría ser monoplaza. Además, un punto que me sorprendió fue el consumo de combustible, y es que el motor V-Twin de 1.868cc es muy sediento, incluso a bajas revoluciones. Esto se los puedo demostrar, ya que acompañé un tramo a nuestro enviado de Not Right Riders de las 1.000 millas. Él en la V-Strom 250 a un ritmo de 110 km/h y yo, en un rango de 3.000rpm (línea roja en las 6.000) y aun con esa aceleración y velocidad holgada, consumí más combustible que la 250cc, y ya no les quiero decir cómo me fue cuando aceleré.

 

En el caso de la Indian Bobber las cosas son distintas, partiendo desde el “nacimiento” de la gama, con un diseño que evoca al pasado pero con tecnología actual, desde un chasis ágil, -que no es ligero-, pero que reparte mejor su peso en la parte baja, por lo que la movilidad es mejor incluso a baja velocidad. La calidad de marcha se beneficia por la drástica disminución de la vibración.

Si bien la Bobber tiene menos potencia y torque que la H-D, no le pide nada en aceleración desde cero, y deja sentir la fuerza entre sus cinco largas marchas. En cuestión de comodidad no es precisamente apta para viajes largos (aunque puedes acostumbrarte), ya que las piernas van semi adelantadas, al igual que los brazos y la espalda muy curveada; aunque esto también es parte de este estilo de motos.

En cuanto al consumo de combustible es más conservadora, ya que como les comento, los cambios de velocidad son largos y pueden mantenerse mucho. Por ejemplo, rodar en ciudad en cuarta no será mucho problema con un rango bajo de revoluciones, y al acelerar la amplitud de la quinta marcha nos deja un gran rango para que el motor no vaya muy demandado.

Nuevamente les comento, estas motos no se comparan por motor ni precio pero sí por enfoque, y desde mi perspectiva prefiero tener una máquina maniobrable que muchos caballos incontrolables o poco aptos para el curveo, algo que está implícito en las motos, ya que aquí en México no tenemos aburridos “freeways”, y sí muchas carreteras y escenarios de curvas interminables que nos gusta tomar. Cada cabeza es un mundo.

 

Especificaciones

Indian Scout Bobber

Motor: Thunder Stroke V-Twin refrigeración líquida

Potencia: 94 hp

Torque: 97 Nm

Caja de Cambios: 5 velocidades

Frenos: de disco sencillo en ambas ruedas con ABS

Peso: 255 kg en orden de marcha

Tanque de combustible: 12.5 l

Altura del asiento: 649 mm

Propulsión primaria: por cadena

Comodidad: suficiente para el piloto, copiloto no contemplado

Precio: desde $229.900 pesos mexicanos

 

Harley-Davidson Fat Bob

Motor: Milwaukee-Eight V-Twin

Potencia: no declara oficialmente

Torque: 155 Nm

Caja de Cambios: 6 velocidades

Frenos: discos simples con ABS

Peso: 306 kg

Tanque de combustible: 13.6 l

Altura del asiento: 710 mm

Propulsión primaria: cadena

Comodidad: suficiente para el piloto, nula para el copiloto

Precio: desde $336.900 pesos mexicanos

 

Por Ricardo Silverio

Fotos José Luis Ruiz

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