11 May Norton Dominator Cafe Racer: mejorando la perfección

Sabes que algo estás haciendo bien cuando se te acerca el alto mando de un fabricante de motos para que te encargues de hacer algo completamente nuevo para ellos. Y eso fue justo lo que paso con la Norton Dominator Cafe Racer.

Todo comenzó cuando Anthony Partridge, el presentador de un programa de Discovery Channel llamado Goblin Works Garage -donde construyen artesanalmente autos y motos únicos-, fue a recoger su Norton Dominator al cuartel general de Norton Motorcycles en Donington Hall (unas oficinas que no las tiene ni Obama).


No crean que a Partridge se le acercó cualquier pelado; no, fue el mismísimo  presidente de Norton, Stuart Garner, quien lo llamó para proponerle la idea de que construyera el primer concepto de una Norton Dominator Cafe Racer. Algo que no es poca cosa, pues es la primera vez que en Norton le encargan una moto a alguien que no forma parte del equipo de diseño de la marca.

Una de las condiciones era utilizar la plataforma de la Dominator 2017 como base, una de las motos más bellas que hay en el mundo, lo cual debe haberle puesto una presión inmensa a Partridge, pues reconstruir el equivalente en dos ruedas de Liz Hurley, Scarlett Johansson o Megan Fox sin regar el tepache no debe ser nada fácil.


Garner le dio carta blanca a Partridge para construir la Norton Dominator Cafe Racer, salvo por un requisito: no podía modificar el cuadro o la geometría de la moto, pues la idea detrás del encargo es que ésta sirva como base para desarrollar nuevas Norton en un futuro.

Como buen estudiante aplicado, lo primero que Partridge hizo fue ponerse a estudiar las cafe racer originales de finales de los cincuentas y los sesentas; las que montaban los integrantes de los Ton Up Boys, 59 Club y, por supuesto, los habituales del Ace Cafe, un bastión del movimiento cafe racer.


Estas primeras motos estaban lejos de ser algo refinado o brillante; eran motos a las que les quitaban todo lo no esencial para hacerlas ligeras. Y como los dueños eran adolescentes tardíos o veinteañeros, los recursos no eran precisamente bastos. Muchas de estas motos eran Norton, las cuales usaban alguna variación del conocido bicilíndrico en paralelo de la marca montado en un bastidor Featherbed que, de acuerdo a los cánones, no llevaban nada más que lo necesario para rodar.

Lo primero que hicieron con la Norton Dominator Cafe Racer fue desarmarla, quitar el tanque de gasolina y “recortar” los costados y la parte trasera, los cuales fueron reemplazados con partes que soldaron al bastidor. El nuevo tanque es ligeramente más pequeño y tiene hendiduras en los costados para las rodillas.


El asiento original fue reemplazado con uno hecho a mano con un mejor acolchado para poder montar por más tiempo, forrado en cuero y que termina en un pequeño colín de aleación. Los soportes laterales del asiento fueron aligerados perforándolos e hicieron un sistema de escape que corre por la parte media de la moto -y no por abajo-, y que termina siguiendo las líneas del subchasis.

Para reducir un poco más el peso cambiaron los rines originales por unos ultraligeros BST de fibra de carbono. Una de las partes que más cambiaron en la Norton Dominator Cafe Racer es la carcasa del faro, pues éste es un rombo (¿o un escudo?) invertido de aluminio pulido con un diminuto agujero en la parte derecha para el faro. Claramente una de las bondades de hacer un ejercicio estilístico.


Nuestras más sinceras felicitaciones al Sr. Partridge no solo por atreverse a modificar una de las motos de producción más hermosas de los últimos años, sino por tener la humildad y el talento para hacer solo unos cuantos retoques y dejar a la Norton Dominator Cafe Racer aún más espectacular que cuando salió de la fábrica.

Fotos por Chris Fosin

 

 

 

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