21 Aug Meet the Lucky Bastards!

Como Motorette es un sitio de riders para riders, vamos a comenzar una serie de pláticas con diferentes motoclubes con el objetivo de que todos nos conozcamos mejor. En esta ocasión tocó el turno a Los Lucky Bastards, quienes apenas llevan tres años rodando pero en poco tiempo se comprometieron como pocos con la rodada.

Formado por Jorge y Ericka, el club no podía ser más pequeño; pero lo que les falta en tamaño lo compensan con pasión por rodar. Una pasión que, de hecho, comenzaron a fomentar juntos. “Somos un club de dos, mi esposo y yo”, nos cuenta Ericka. “Y no andábamos en moto antes de conocernos”. Pero cuando se dieron cuenta que ambos compartían el amor por las dos ruedas, se metieron a un curso y una semana más tarde Jorge se compró su primera moto (una Indian Scout, ahora trae una BMW R 1200 GS).

Claro que en cuanto Ericka le preguntó si él iba a ir atrás cuando ella manejara, salió el macho alfa que casi todos los hombres llevamos dentro y comenzaron a buscar una moto para ella. “Andar en moto es algo que nos ha unido muchísimo como pareja”, nos platica Erika. “Es una forma muy cañona de conocerte, porque hay muchos momentos de frustración, pero también hay momentos de convivencia muy padres”.

Cambio de vida

Moverse en dos ruedas es algo que a Los Lucky Bastards les cambió la vida. “Es otra forma de conocer, de viajar mucho más práctico, más ligero, cambias muchas cosas de tu vida”, cuenta Ericka. “Soy mucho más práctica, como mujer no siempre es fácil viajar ligero, dices “voy a llevar este atuendo, este par de zapatos” y en este rollo te das cuenta que no puedes, tienes una maleta y todo tiene que caber ahí. Me ha vuelto más ligera en la vida, más abierta”.

Además de volverse más práctica, andar en moto hace que Ericka se olvide por un rato de las preocupaciones y el estrés. “Yo soy publicista, algo que es 24/7 y donde no tengo mucho espacio para mi, pero la moto me da un espacio para reflexionar. Es un momento solo para ti, para resolver mis cosas, para disfrutar el camino”.

“Lo más padre de esta aventura es poder compartirla, lograr nuestras metas juntos”, Los Lucky Bastards

Por si esto fuera poco, este nuevo-viejo amor (pues desde niña le gustaban las motos) le dio una forma más de relacionarse con su papá. “Hoy en día también tiene su moto y en cumpleaños o el día del padre le digo ‘¿qué quieres hacer? Ir a rodar. ¡Puta! qué padre, no?”, cuenta Ericka emocionada.

Viajeros de corazón

Los Lucky Bastards entraron con todo al mundo de las dos ruedas, pues sus fines de semana ya no son como antes. “Nos hemos tomado muy en serio la rodada, es un estilo de vida. Para nosotros los fines son de ‘vamos a salir a rodar, ¿no?’ Vamos a Avándaro, Valle, Malinalco, mínimo a Cuernavaca. O si se puede viajes mucho más largos, que a mi es lo que más me gusta”, dice Ericka. Algunos de ellos fueron de la CDMX a Oaxaca y Acapulco. “De hecho, a nuestra boda nos fuimos en moto (nos casamos en Acapulco)”.

“No sabemos a dónde vamos pero sabemos que lo importante es recorrer el camino y disfrutar ese trayecto”, Ericka

Esta pareja de moteros también se ha aventado dos “De Sol a Sol”; dos viajes de mil millas a Austin en menos de 24 horas; un tour por Las Vegas, Arizona y Utah donde pasaron por el Gran Cañón y Monument Valley; y otra rodada de más de 6,000 km donde recorrieron la legendaria “Cola del Dragón” en el sureste de Estados Unidos.  

Algo que le gusta mucho a Ericka es que su ejemplo ha animado a otras chavas a entrarle a este movimiento. “Me gusta inspirar a otras chavas a que se animen porque cuando me ven dicen ‘bueno, no mide más de 1.60 y ahí anda en su moto como Penélope Glamour, y si ella puede seguro yo también’. Tengo muchas amigas que ya están tomando curso, si no comprando su moto ya se la piden al novio y empiezan a manejar, se vuelve una dinámica mucho más padre y más incluyente”.

Pero que los Los Lucky Bastards sea un club de dos no quiere decir que no rueden con más personas, para nada, únicamente se debe a que por el momento no han encontrado un club donde se sientan totalmente cómodos. Por otro lado, Los Lucky Bastards han logrado lo que para muchos es solo un sueño: compartir la pasión por las dos ruedas con su compañero de vida. ¡Ciertamente son muy suertudos!

Si quieren seguir sus aventuras en dos ruedas, pueden hacerlo en Instagram en @losluckybastards.

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