15 Oct AGV X3000, un tributo a Agostini

Hubo una época en la que conseguir un casco retro era una tarea imposible, a menos que estuvieras dispuesto a utilizar uno con muchos años encima, con todas las desventajas que ello conlleva. Pero de un tiempo para acá la onda vintage está en su apogeo y los fabricantes de cascos lo tienen muy claro, por lo cual hoy les vamos a contar un poco del AGV X3000.

Este casco es parte de la línea Legends de AGV y está inspirado nada más y nada menos que en que utilizó Giacomo Agostini cuando ganó quince Campeonatos Mundiales en los sesentas y setentas. Esto se nota en lo delgado de la barra para la mandíbula y un tenue pliegue en los costados.


El AGV X3000 es un casco de corte clásico con una carcasa de fibra de vidrio y una mica transparente con un botones a los lados para sujetarla… y básicamente nada más. No hay ventilas en la frente, lentes oscuros retráctiles ni ninguna otra concesión al confort. Hay tres tamaños de carcasas y de almohadillas, para que no parezcas la Hormiga Atómica sin importar qué talla usas (si no conoces la Hormiga Atómica, googléala y luego me haces sentir viejo).

En cuanto a tallas, el AGV X3000 va de XS a XXL. La más pequeña pesa 1,290 gramos, así que pongamos que el más grande ronda los 1,500-1,600 gramos. El interior está forrado con microsuede y piel, lo cual le da un tacto fabuloso. Por supuesto, los forros y almohadillas son removibles, para que los laves de vez en cuando.

Algo sorprendente del AGV X3000 es que, si bien no es tan silencioso como un casco moderno, no sientes tanto ruido como en otros modelos similares (¿me estás oyendo, Bell Bullit?). Esto se debe en buena medida a que el cierre de la mica logra aislar el interior del agua y el aire gracias a una goma que cubre el contorno de la visera.

Si bien no lleva ventilas en la frente, en AGV saben que la gente espera cierto grado de comodidad en un casco de más de 7,000 pesos, retro o no retro. Por ello, lleva una pequeña cubierta de goma en la parte alta de la visera que puedes quitar para que entre aire y circule por cuatro canales sobre la cabeza. Sí, no es el más eficiente, pero te hace un paro cuando el calor aprieta. Supuestamente, hay un compartimento en la barra de la mandíbula para guardar esta cubierta cuando la quitas, pero no es precisamente fácil de encontrar.


Por último pero no por ello menos importante, está el tema del precio. Como se trata de una edición limitada a 3,000 cascos, uno ya sabe que no es precisamente asequible. Los precios arrancan en 380 euros para los más sencillos, los que tienen gráficos cuestan 450 euros y, si quieres el ultra retro Ago #1, tendrás que aflojar 700 euros.

En otras palabras, hay muchos cascos más ligeros, silenciosos, cómodos y más aerodinámicos que el AGV 3000, pero ninguno se acerca al estilo que derrocha este clásico italiano. Así que si la onda vintage hace palpitar tu corazón, este casco es una excelente opción.

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