29 Dic BMW R NineT Scrambler & Fender Strat 50 Aniversario

En Motorette.mx y Guitarramx.net hemos juntado dos piezas conmemorativas de aniversario de distintas estirpes. Por un lado, con la R NineT BMW Motorrad celebra su 90 Aniversario como fabricante de motocicletas alemán, por el otro Fender con esta Stratocaster celebra su 50 Aniversario como fabricante de guitarras estadounidenses desde 1946. Parecería extraño asociar guitarras eléctricas con motocicletas, pero en realidad no son tan ajenas como parecen. A los rockeros siempre les han gustado las motos (o los autos) y han habido grandes guitarristas aficionados a las dos ruedas, como Bob Dylan, Jimi Hendrix, Jimmy Page, Dave Grohl y otros. Tal vez la conexión entre ambas está en el espíritu de libertad y rebeldía que han permitido expresar desde el siglo pasado.

También hay una cierta connotación rockera en los Petrolheads de la cultura Cafe Racer. Esos chavos enfundados en cuero negro que se reunían en el Ace Café de Londres con sus motos arregladas para hablar de máquinas y de rock and roll, incluso desde su reapertura pueden escuchar música en vivo. En este sentido, la R NineT es toda una Cafe Racer con su estilo retro y simple, que evoca aquellas motos preparadas de los arrancones entre semáforos. Desde su lanzamiento en 2014, la roadster alemana estaba pensada para ser personalizada de muchas maneras posibles e interpretarla al gusto de cada dueño. El célebre bicilíndrico Boxer de BMW estaba en su elemento en esta encarnación y la moto recibió elogios por su calidad y manejo desde el principio. Ahora, la versión Scrambler abona en ese sentido para crear una Cafe Racer todo terreno o cuando menos una que amenaza con serlo con sus neumáticos doble-propósito, manillar más alto y postura de conducción más elevada también.

 

LA MOTO

Esta Scrambler se basa en la moto con la que BMW Motorrad celebró sus primeros 90 años y está propulsada por el clásico Bóxer de 1,200cc. Además tiene un doble escape alto que ha sido ajustado para dar una nota robusta que es realmente contagiosa sin ser excesiva. Al montar se nota que tiene un manubrio más alto que en la R NineT normal, así como el asiento, y hay ciertos cambios en la postura de conducción. Otro cambio bastante evidente es el mayor recorrido de suspensiones, el cual es necesario con esas llantas doble-propósito y su carácter versátil, sin llegar a ser totalmente off-road. Ese carácter se evidencia en sus rines asimétricos, de 17” adelante y 19” atrás, así como la inusual combinación de horquilla telescópica al frente con el tradicional basculante trasero Paralever. La cereza del pastel es un nuevo mapa de la gestión electrónica del motor para darle mejores sensaciones de respuesta y manejo.

Al rodar la Scrambler se percibe como una moto robusta y muy ligera, con bastante más agilidad de la que su tamaño y peso sugieren. Sin embargo, requiere una mano experimentada en motos grandes para empezar a divertirse con seguridad e incluso sacarla del pavimento para probar esas llantas de dibujo profundo. De cualquier manera, aunque permanezca en contextos más urbanos, la Scrambler está en su elemento también y es un gran imán de miradas y elogios donde quiera que te detengas y bajes un pie al piso.

Montado en la Scrambler tienes esa gratificante sensación de poder que da una moto robusta de gran cilindrada. Cuando le das gas y aceleras, te recompensa con un empuje autoritario que exige mano firme en el manubrio y tener cubierta la maneta de freno por la gran cantidad de metros que cubre en un parpadeo. Para mantener bajo control y sin sustos los muy respetables 110Hp de su Bóxer de 1,170cc, los cuales mueven una máquina de 240kg en orden de marcha, la Scrambler cuenta con doble disco delantero de 320mm mordidos por cuatro pistones y detrás un disco de 265mm. En verdad que la Scrambler se mueve muy bien y es lo bastante ágil sin pretender competir contra las deportivas de pista, claro. Si la sacas a carretera a estirar las piernas verás que tiene potencia y par motor de sobra para los adelantamientos y su velocidad punta ronda los 200km/h, aunque a esas velocidades (y sin carenados) deberás soportar el golpe del aire como todo un rockero.

 

LA GUITARRA

La Stratocaster es un ícono de Fender y también entre las guitarras eléctricas. Tal vez no haya sido la primera guitarra de cuerpo sólido, pero sin duda ha sido la que mayor éxito ha tenido y ha influido el diseño del instrumento hasta nuestros días. La Fender Strat, como se le conoce, con su amplia paleta de sonidos es una auténtica guitarra todo-terreno, capaz de encarar casi cualquier género musical con aplomo. Esta versión de 50 Aniversario data de 1996, cuando la Fender cumplía medio siglo de existencia, y a diferencia de una Strat americana normal, posee varios detalles que la hacen especial. Entre ellos está el color, el cual reproduce el acabado a dos tonos con el que debutó este modelo en 1954.

Al ser una edición de aniversario, ésta no es una guitarra ordinaria de serie, sino que posee materiales de mayor calidad como la tapa de maple atigrado o los herrajes dorados, y además ha sido ensamblada bajo la supervisión de Fender Custom Shop (la fábrica de suelos de Corona, CA). También las pastillas (o micrófonos) son especiales, ya que monta un set Vintage que reproduce el sonido original de la Strat que hizo su debut en 1954. Todo ello se traduce en un sonido clásico, con todos los matices que han hecho de esta guitarra un icono americano como pocos.

Cuando conectas y haces sonar esta Stratocaster con sus credenciales vintage, entiendes la razón del enorme éxito del modelo original y cómo fue capaz de reescribir las reglas del instrumento a mediados de los 50. Sus pastillas de una bobina regalan tonos limpios y cristalinos, con mucho cuerpo y textura, completamente distintos de las pastillas de doble bobina de otras guitarras de cuerpo sólido. Como dijeran David Gilmour y Eric Clapton: la Strat suena a ti mismo tocando, mientras que otras guitarras suenan prácticamente igual siempre. Eso tiene la Strat, es un lienzo para expresarse de mil maneras a través de sonidos ricos en texturas y matices. Al agregar distorsión u overdrive, su carácter expresivo se mantiene casi intacto y responde muy bien al toque, así como limpiando con el control de volumen.

 

LAS SIMILITUDES

Ambas (la moto y la guitarra) son auténticos clásicos contemporáneos, cuya forma no ha cambiado gran cosa en más de medio siglo. Ambas incluyen tecnología moderna con estilo retro, aunque la moto es más una interpretación de ese estilo hecha por el fabricante bávaro y la guitarra es una recreación del modelo original de los 50’s. Pero ambas también nos transportan a esa misma década de los años cincuenta, donde los motores y el Rock and Roll rugían por igual en el gusto de las generaciones de jóvenes que simplemente disfrutaban de la vida con estilo. Desde luego que ambas te dibujan en el rostro una sonrisa de puro hedonismo a su manera: una al darle gas y otra al darle volumen, mientras las dos emiten sonidos que liberan endorfinas en cascada.

Algo que sin duda comparten es su capacidad para adaptarse a casi cualquier situación por sí solas, y además por su predisposición a la customización. Para la R NineT Scrambler, BMW Motorrad ofrece una serie de accesorios que te permiten ponerla a punto según tus gustos personales y el uso que pretendas darle. Y si quieres ser menos conservador también existen fabricantes independientes que ofrecen partes y accesorios para echar a volar la imaginación y ponerte creativo. Coincidentemente, Fender ofrece diversos accesorios para hacer exactamente lo mismo con la Stratocaster, de hecho esta 50 Aniversario es prueba de ello, ya que la base es una Strat moderna con una serie de componentes vintage que rápidamente la convierten en un joya retro. Por si eso no bastara, el mercado secundario de partes y accesorios está plagado de componentes para las Strat, desde nuevas pastillas o kits completos fáciles de instalar con todo y mica que transforman su electrónica y sonido, hasta distintos brazos y desde luego todas las partes metálicas. La personalización y mejoramiento de las guitarras eléctricas es algo tan común como lo es tradicional y en un modelo universal como el ícono de Fender es algo recurrente.

Tal vez la conexión entre ambas está en el espíritu de libertad y rebeldía que han permitido expresar desde el siglo pasado.

¿Entonces al final tienen algo que ver las motocicletas y las guitarras eléctricas? Creo que sí, y mucho, aunque al principio no lo parezca. Para entenderlo simplemente hay que vivirlo y algunos hemos tenido esa fortuna. Se necesita haber experimentado manubrio en mano esa pasión que inducen las motos para comprender la inmensa sensación de libertad y placer que producen… y se necesita haber experimentado el pulsar las cuerdas y perderse en los sonidos de una guitarra eléctrica para comprender exactamente la misma clase de sensación de libertad y placer. No son mundos opuestos, simplemente dos maneras de expresar una pasión tan humana como adictiva, algo que yo recomiendo definitivamente.

Por Santiago Calcagno

Fotos José Luis Ruiz

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