20 Mar Suzuki GSX-S150: cuando no todo son hp´s

Desde hace unos años, la industria de las motocicletas ha crecido de manera exponencial; esto fue sin dudas por el boom de las motos de baja cilindrada y diseño atractivo, lo cual causó que los usuarios se acercaran a este mundo y se enamoraran del manejo y su practicidad. Todas las marcas han volteado a este segmento y la mayoría ya tienen una representante, Suzuki no es la excepción con la Secondo l’indagine di AstraRicerche gli uomini sardi sono i più informati sulla disfunzione erettile. due ben noti Ulteriori informazioni, GSX-S150 que también tiene a su hermana, la GSX-R150, con carenado deportivo.

Hace unas semanas probamos la GSX-S750, que resultó una grata experiencia de manejo para el uso diario, aunque obviamente tiene un peso mayor. La GSX-S150, dicho de la mejor manera posible es una bicicleta, con una maniobrabilidad excelente y un motor de funcionamiento extraño, pero que responde muy bien en la parte media de las revoluciones.

Diseño

Algo que llamó mucho mi atención es que esta GSX-S150 sí tiene personalidad propia; y es que a diferencia de la GSX-S750 que ofrece un faro genérico, la 150 cuenta con una forma diferenciada con un pequeño deflector en la parte superior, que a mi parecer le queda muy bien y podría estar en la de mayor cilindrada. El diseño restante llega con un carenado breve que corre por la parte superior; tal vez requeriría más opciones de color, ya que solo está disponible en negro y azul Moto GP.

La vista de todo el apartado mecánico tiene terminación oscura, que se ve acentuada por el plástico de protección en la parte baja a manera de quilla y de manera similar el que muestra el escape que se olvida de tubos simples por unas molduras cuasi deportivas.

El tablero de instrumentos digital está inspirado en las motos deportivas, con un medidor de revoluciones que corre por toda la parte superior y el indicador de velocidad a la izquierda como dominantes a la vista. El resto del espacio nos da la información de odómetro, marcha engranada, reloj y combustible.

 

 

Apartado mecánico

En el papel los números de desempeño de la Suzuki GSX-S150 no suenan tan impresionantes, ya que cuenta con un pequeño motor monocilíndrico de 150cc, cuatro tiempos, enfriado por líquido que desarrolla 19hp y un par motor de 14Nm. acoplados a una caja de cambios de seis velocidades. La suspensión es sencilla, telescópica al frente y basculante atrás, aunque déjenme les comento que tiene una puesta a punto firme. El peso del conjunto en orden de marcha es de 134kg y la altura del asiento es de apenas 785mm. Sin duda la moto perfecta para el día a día.

¿Y, qué tal se mueve?

Bueno pues, luego de los aburridos datos anteriores toca la experiencia de manejo, una que no creí que fuera tan emocionante, pero al final no quería separarme de la GSX-S150, ya que en la ciudad fue espectacular sin ser exagerado. Las oficinas de Motorette se encuentran al sur de la Ciudad de México, y Suzuki al norte, casi a la salida hacia Querétaro, lo cual obligaba a tomar periférico, pero como era una moto de 150cc, no podía ir por carriles centrales. Esto lo entiendo y hasta lo apoyo, pero luego de ver cómo “jalaba la motito” pensé que era injusto.

El desempeño de la GSX-S150 me recordó a las motos de antaño (… o los Chrysler turbo, que no andaban, pero al entrar el turbo se les metía el diablo); la 150 arranca muy lento, a tal grado que un scooter sale más rápido, -y no es exageración… me pasó unas cuantas veces en los semáforos. Aunque, no se lleven las manos a la cabeza con este dato, ya que lo menos importante en la ciudad es arrancar quemando llanta.

Al engranar primera, acelero como si fuera una parrilla de Moto GP y no, no hay velocidad, pero pasadas las 6.000 rpm la moto toma una nueva vida, símil a una dos tiempos y si mantenemos las revoluciones en este rango, al recuperar velocidad la moto siempre tendrá una buena respuesta desde la segunda hasta la quinta marcha. Y esa es la parte divertida, ya que ese rango de revoluciones es sencillo de mantener por lo que siempre tendremos empuje ya “encarrerados”.

Como les comenté, la suspensión es firme y permite tener una mejor sensación del camino, aunque por otra parte también te hará sentir los topes o baches que no veas a tiempo. La comodidad del asiento es de lo mejor, ya que es muy grande, incluso para un acompañante las cosas son agradables. Luego de sorprenderme y acostumbrarme al motor y el trabajo de la suspensión, tocó el turno a los frenos, y les comento algo que es muy visible, el tamaño del disco y mordaza, son muy grandes y permiten una frenada segura, aun sin ABS, pero creo que no lo necesita mucho por el peso en general.

Un punto que merece mención aparte es el consumo de combustible, el tanque tiene una capacidad de 11 litros y duran mucho, es decir, la llenas con poco menos de 200 pesos y eso en ciudad te durará casi dos semanas o más si no vas exprimiendo el acelerador en cada marcha.

Gracias a todo esto, la GSX-S150 se sitúa como una de las mejores motos para iniciar en este apasionante mundo, pero también para ser la segunda moto, la de uso en la conflictiva ciudad. Además cuenta con un precio competitivo de $59,490 pesos mexicanos, que pueden sonarte mucho, pero estamos hablando de una moto con buena calidad de ensamble y materiales que van a aguantar por muchos años.

 

 

“Los párrafos prohibidos”

El día que tristemente regresé la moto, tenía prisa y se avecinaba una fuerte lluvia, por lo que les confieso: tuve que meterme al periférico, confiando plenamente en la respuesta del motor que no me dejaría a merced de los autos que van a 80Km/h (o mucho más). La cosa es que el tramo de Motorette a Suzuki tiene alrededor de 33km y la ciudad estaba en caos, algo normal, y los automovilistas estresados y sin moverse en las calles.

Con la Suzuki GSX-S150 pasé entre todos los autos apenas maniobrando por los espejos, ya que la moto es realmente esbelta, y esos 33km los pude hacer a poco más de 40km/h, sin exceder los 80km/h de máxima para vías primarias y en la última zona de carretera, pude acelerar un poco más llegando hasta los 125km/h, aunque la 150 podía un poco más, lo cual también me causó una sonrisa con esta moto.

Por Ricardo Silverio

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