01 May GIBSON Les Paul + Honda XL 250, cómo ser un rockstar

Por Juan Luis Gómez

“Crudos pero opulentos” podría ser una de las mejores maneras de describir a la sociedad de finales de los 70’s. La crisis petrolera que afectó a los Estados Unidos de Jimmy Carter resonó a nivel mundial y, mientras algunos países cambiaron sus formas de ser y actuar, los americanos dieron rienda suelta como si se tratara del último año de la humanidad.

Al mismo tiempo que Apocalypse Now se estrenaba en cines demostrando lo roto de una humanidad enferma, bandas como Kiss, Whitesnake, Riot, Japan, Aerosmith, Iron Maiden, Judas Priest y Led Zepellin inundaban el radio con nuevo material.

James Hunt

La Formula 1 se encontraba en una época “semi dorada” con pilotos como Niki Lauda, James Hunt, Jody Scheckter, Gilles Villeneuve y nuestro conocido Héctor Alonso Rebaque agarrándose a madrazos dentro y fuera de las pistas. Extraña mezcla de podredumbre y una sensación de optimismo inundó ese mítico año.

Tanto la industria musical como Hollywood, se encargaron de regresar el consumo a primer plano y durante este año se registró un repunte y una rara colocación de productos, que si bien no eran del todo nuevos, las generaciones emergentes adoptaron como suyos.

Motocicletas y guitarras: mix de bar tender

Gibson, una compañía de guitarras familiar originaria de Nashville, se encontraba en eterna pelea con su némesis: Fender. Desde la introducción de su icónico modelo Les Paul en 1952, el mercado de la música, especialmente el de las guitarras eléctricas, dejó de ser el mismo.

Fender peleaba en su frente con los modelos Telecaster y Stratocaster y las dos compañías buscaban la colocación de sus instrumentos en cuanta banda lo permitiera.

A principios de la década de los 70’s, Gibson instauró su programa de incentivos y de patrocinios de artistas, volviendo la Les Paul en una de las siluetas más conocidas en el hard rock y glam rock del tiempo.

De sonido grueso y habiendo rediseñado el sistema eléctrico, la Les Paul se volvió un instrumento obligado gracias a las ahora bien conocidas Humbuckers: las pastillas dobles por excelencia que sustituyeron a las P90. El control de sonido era versátil y, sumado a su perfecta construcción y a la buena elección de maderas, la resonancia de esta guitarra es algo que siempre será buscado por músicos de profesión y aficionados.

Cual gin and tonic, Gibson Les Paul + Marshall JCM800 se volvieron básicos dentro del lineup de cualquier banda emergente o establecida y prácticamente todo estudio a nivel mundial tenía una de ellas gracias a su versatilidad.

Serie XL, a prueba de balas

Casi igual de icónica, la marca Honda presentó sus modelos XL250, XL350 y XL600 en 1972, las cuales fueron las primeras motocicletas “enduro” en presentar un motor de 4 tiempos y el primer motor producido en masa con 4 válvulas.

Completamente mecánicas (sin un sistema eléctrico complejo ni un sistema hidráulico) la serie XL se volvió un referente en USA y en Australia, vendiéndose desde 1972 hasta 1987 con algunas mejoras y pocos cambios estéticos.

La fiabilidad de Honda, el correcto uso de metales, la calidad de la mano de obra japonesa y la facilidad de reparación convirtieron a la XL en una de las motocicletas más queridas y respetadas por los jóvenes de los 70’s que necesitaban de motocicletas que pudieran soportar los ritmos “complicados” de vida.

Cual cuba libre, la serie XL iba de la mano con las fiables Yokohama, una de las pocas marcas que producía las ahora casi extintas llantas de 23” para enduro.

A diferencia de la Gibson Les Paul, la Honda XL250 dejó de existir, pero estos dos míticos objetos de una era de diseño única, permanecen en el imaginario colectivo y son recuerdos de esa época en la cual tal vez estábamos crudos deprimidos y tristes, pero nos la curábamos con una motocicleta, una guitarra y el sentimiento de libertad que provocaban.

Comentarios

comentarios



instagram default popup image round
Follow Me
502k 100k 3 month ago
Share