24 Sep Sierra Tour, así dimos el grito… #sierratour2019

No cabe duda que las motos son un maravilloso pretexto para salir a conocer nuestro país. Y justo eso fue el Sierra Tour 2019, una experiencia única que nos llevaría a conocer la Sierra Gorda en Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí. 

Hubo de todo, bajas, medianas y altas cilindradas, desde las Suzuki DR150, V-Strom 250 y Yamaha Ténéré 250, pasando por las Royal Enfield Himalayan y BMW G 310 GS, una Bajaj Pulsar, hasta las BMW 700, 800, 850  y 1200 GS. Incluso la marca Triumph se dejó ver con una Scrambler y una Thruxton modificadas y una Tiger 800; por otro lado una Ducati Scrambler y a nosotros, Suzuki nos envió en una flamante V-Strom 1000 XT a la que adaptaron un juego de maletas que le daban ese toque aventurero perfecto para la ocasión.

LA RUTA

Nuestro buen amigo Carlos López (aka Cha y Dos Ruedas), embajador de la marca Royal Enfield México y gran entusiasta del moto turismo, comenzaría a darle forma al proyecto y desde el momento en que la invitación e itinerario se hicieron lugar en redes sociales, la convocatoria sería un éxito. Y es que la promesa de conocer Tequisquiapan, la presa Zimapán, los Mármoles, Xilitla, Jalpan y Pinal de Amoles, no es cosa de todos los días y por ende, la gente empezó a inscribirse.

Sierra Tour nació como una idea dirigida a los amantes de la aventura, los viajes y el motociclismo. Forma parte de una serie de rodadas temáticas en donde cada una de ellas tendrá un objetivo diferente, una imagen única y destinos inigualables. En esta ocasión Sierra Tour fue el nombre elegido debido al destino principal, que fue la sierra gorda de Querétaro, en donde se buscó que tanto los colores como la imagen principal tuvieran conexión con el destino antes mencionado.

Carlos López (Organizador)

Finalmente, fuimos más de 30 motocicletas; algunos ya nos conocíamos y otros no pero al final, todos nos convertimos en buenos amigos. Así es el motociclismo, ¿a poco no? 

EN BUSCA DE LA AVENTURA

Todo comenzó el viernes por la mañana, el punto de reunión fue un café conocido en la primera gasolinera pasando la caseta de Tepotzotlán. De ahí partiríamos hacia Zimapán, obviamente pasando por la presa que a todos nos sorprendió al aparecer después de aquellos oscuros túneles y las enormes paredes de piedra multicolor. Por la tarde, una ruta de 90 kilómetros de terracería sería la antesala para conocer el parque nacional Los Mármoles, al norte de la sierra de Hidalgo. Gracias a la lluvia, la neblina, la noche, el lodo y las vacas, el regreso al hotel en Zimapán resultó una travesía muy complicada. 

Nuestra motocicleta resultó sumamente cómoda y ágil para el viaje en autopista y carreteras asfaltadas. En la tierra la suspensión delantera se sentía un tanto nerviosa, lo cual nos obligó a poner mucho más concentración en el camino. Un aspecto muy interesante es el asiento, muy ancho y cómodo, por lo cual las horas arriba de la moto no fueron problema. Al ir en grupos grandes, la velocidad punta no fue alta y por ende el consumo de gasolina tampoco. Pudimos estirarlo a poco más de 22km/l.

Para esta altura del tour, algunas motocicletas comenzaron a dar problemas debido a caídas, fallas eléctricas y de mantenimiento. Pero todos pudimos continuar a nuestro siguiente destino el sábado por la mañana: Xilitla y el jardín surrealista de Edward James. 211 kilómetros repletos de curvas, neblina, lluvia, asfalto en mal estado y posteriormente calor nos harían el día muy divertido.

Rodamos con mucha precaución para que cada uno de los tres grupos (motos de alta, media y baja cilindrada)  llegáramos con bien a nuestro destino. Y así fue, una vez que dejamos atrás el estado de Hidalgo el clima y las carreteras mejoraron por completo. Del frío y la lluvia pasamos al sol y calor intenso. Llegando al hotel corrimos –literal- a conocer aquel increíble bosque con esculturas de muchas formas que en un principio se hizo como un santuario para cuidar orquídeas y que con el paso del tiempo, fuera el mismo bosque quien se encargara de desaparecerlo. 

La fila fue de una hora aproximadamente y estuvimos a nada de quedarnos fuera. Sin embargo la espera valió la pena. Creo que después de una rodada larga como la que hicimos, fue más fácil conectar con aquel lugar, sentir toda su energía, oler los distintos tipos de flores, apreciar la naturaleza con la creación humana fue una experiencia que marcará mi vida.

En piso mojado, las llantas Bridgestone de nuestra V-Strom se comportaron bastante bien. A pesar de las condiciones, en ningún momento sufrimos de algún susto sino todo lo contrario, pudimos mantener un buen ritmo de velocidad sin sacrificar seguridad. Aquí nos percatamos de la potencia de los frenos y el control de tracción, que trabajan en completa sincronía en las peores condiciones.

Al día siguiente nos esperaban muchas horas y muchos kilómetros arriba de la motocicleta, pues debíamos ir de Xilitla hasta el centro de Querétaro. Y debíamos hacerlo rápido, pues era la noche del 15 de septiembre y todo el lugar estaría cerrado para “dar el grito”. El primer grupo salí a las 5am para ir al Sótano de las Golondrinas; el segundo a las 7am con rumbo a Aquismón. 

La V-Strom 1000 XT y yo decidimos salir en el tren de las 7am directo a desayunar un Zacahuil (tamal de carne típico de la región) y esperar a los aventureros madrugadores que poco pudieron disfrutan el gran agujero en la tierra que sirve de casa a millones de golondrinas, pues la cantidad de turistas superaba las capacidades del lugar. Luego emprendimos la ruta hacia el salto de agua más grande del Estado de San Luis Potosí: las cascadas de Tamul y sus 105 metros del altura. Aquí la ruta se convirtió en terracería, charcos y ríos, bajo un sol extenuante de más de 33 grados pero cada momento valió la pena. ¡Qué increíble lugar!

Ya completamente bañados en lodo y arenas blancas, el contingente salió con destino a Jalpan de Serra y Pinal de Amoles, ambos pueblos enclavados en el corazón de la Sierra Gorda y paradas obligadas para quienes andamos en moto. Pintorescas casitas, maravillosas vistas de la sierra y deliciosa gastronomía son parte de su encanto. Mientras caía la noche, nos acercábamos a nuestro destino final para ir a gritar ¡Viva México! Y celebrar nuestro fin del Sierra Tour y comenzar a buscar otro viaje para manejar más motocicletas y conocer personas increíbles. 

FINAL FELIZ 

El lunes por la mañana emprendimos el camino de regreso a la ciudad de México y recordar con mucho cariño que el puente del grito de Independencia lo hicimos rodando por pueblos y ciudades emblemáticos de nuestro país. Qué mejor manera de celebrar, con una motocicleta cómoda, segura, robusta, perfecta para viajar bajo cualquier circunstancia así que los poco más de 1,400 kilómetros que le sumamos al odómetro ni los sentimos. Ya una vez hicimos un Sol a Sol con una V-Strom 1000 ABS y después de 10 horas, llegamos frescos, por eso insisto en que es una de las mejores motocicletas para viajar que existen en el mercado.

Especificaciones

Motor de 1000cc bicilíndrico, de 4 tiempos, DOHC

Potencia 101Hp a 8,000rpm

Torque 103Nm a 4,000rpm

Transmisión de 6 velocidades, cadena

Suspensión delantera telescópica invertida KYB

Suspensión trasera con monoamortiguador hidráulico KYB

Frenos de disco con ABS

Peso en seco 211Kg

Precio: $248,990

www.suzuki.com.mx/motos/

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