20 Nov Del Mar al Cielo 2019 con Ducati México

En este trabajo como creador de contenidos todo el tiempo estoy manejando cualquier tipo de motos. De baja, media y alta cilindrada; unas urbanas, otras de doble propósito, de turismo, deportivas, etc. Y aunque mucha gente piense que siempre es placentero rodar en la moto que sea, no hay nada más equivocado. No recuerdo cuándo fue la última vez que rodé de principio a fin en completa felicidad; y es que, aunque he recorrido caminos increíbles, en ocasiones la motocicleta no es la adecuada o viceversa, la moto es perfecta pero no así el camino que voy a recorrer.

Pero cuando la ruta y la moto son las correctas, la aventura se convierte en un deleite para los sentidos. Y eso fue justo lo que pasó con la ruta Del Mar al Cielo 2019 que la marca Ducati México organiza cada año para sus clientes. En esta tercera edición la ruta iba de Huatulco a Oaxaca y por eso se le da ese nombre, porque comienza en el mar y termina en una parte alta, como San José del Pacífico… el cielo.

De cierta forma, para mí fue tocar el cielo desde el momento en que comencé a manejar la Multistrada 1260 Enduro en la agencia Ducati Puebla, quienes amablemente me la prestaron para hacer el recorrido. Y efectivamente, de las nubes no me bajé hasta que la devolví con poco más de 1,300 kilómetros (me la entregaron con cero kilómetros, literal).

Pero vamos por partes, ya que el primer día viajamos de Puebla a Huatulco, parando a comer en la ciudad de Oaxaca, en el restaurante Oaxacalifornia, que nos recibía con un menú muy mexicano con toques gourmet. 

Más tarde seguiríamos nuestro camino hacia la playa cruzando la sierra con lluvia, neblina y de noche. Aquí fue cuando pudimos probar la Multistrada de una manera diferente a la autopista, con velocidades superiores a los 170km/h. Bastó con cambiar el modo de manejo de Touring a Urban para obtener una respuesta mucho más suave y dosificada del acelerador (Ride by Wire), que reduce de 158hp a solo 100 para evitar sobresaltos. Además de las asistencias electrónicas como los controles de tracción, estabilidad y un ABS más intuitivo. 

También, la poderosa iluminación con doble óptica frontal full-LED y luces direccionales DCL que se adaptan dependiendo del ángulo de inclinación de la moto. Impresionante saber que hacia donde girara la moto estaría iluminado a pesar de la completa oscuridad de aquellos sinuosos caminos. Los frenos Brembo son precisos y no se fatigan, al contrario, en cada curva exigíamos hasta el último metro de camino y recibíamos como respuesta una frenada impresionante.

Así pasaban las primeras 11 horas del día uno, llegando finalmente a las hermosas bahías de Huatulco -insisto- tocando el cielo a mandos de la “mamá de las Touring”. Aquí quiero hacer un paréntesis porque hace poco manejé la R 1250 GS HP de BMW y créanme, olvidé por completo aquella experiencia con la GS.

El día 2 fue de tranquilidad y deleite en la playa, seguíamos en el cielo disfrutando del mar, el buen clima de Huatulco y la gastronomía. Solamente nos registramos, elegimos nuestro número de la suerte: el 65, y cenamos en la playa con todos los participantes. Compañeros de ruta que viajaron hasta allá de todo el país, Torreón, Monterrey, Ciudad de México, Puebla, Jalisco, Mérida, etc. Con el único fin de pasarla bien, rodar en hermandad y continuar haciendo amigos. Un papá con su hija, otro con su hijo, cada uno en su Scrambler, novios, esposos o en solitario. Hubo de todo.

Al día siguiente el “clutch out” se dio a las 9am, recorriendo la misma ruta que nosotros hicimos el primer día pero en sentido contrario y créanme, me divertí mucho más porque no hubo niebla, lluvia ni noche. Curva tras curva, subidas, bajadas, muy pero muy pocas rectas, un poco más de tráfico, todas las motos. 

Yo dejé la Multistrada 1260 Enduro en modo Touring para evitar sorpresas. Ya en las curvas de la sierra hubo un momento en que la cambié a modo Sport y la puesta a punto fue radical: una suspensión mucho más firme y la respuesta del motor más inmediata. Era una motocicleta completamente distinta aunque para mi manejo y plan, regresé a Touring. Es increíble cómo estira el nuevo motor Testastretta DVT 1262, un dos cilindros de distribución variable que aumenta la potencia cuando se le exige pero que se vuelve más dócil y lineal en revoluciones bajas y en medias.

Sí, es muy cierto que el cliente Ducati busca las altas prestaciones de estas motocicletas y cuando yo llegué al punto de reunión en San José del Pacífico, justo a la hora marcada en la agenda, el 90% llevaban ahí una hora. Así que imagínense el provecho que le sacan a sus motos… En este punto, que era el más alto, tuvimos que recorrer una terracería muy técnica y fue que cambiamos a modo Enduro para sortearla sin problemas. Todo cambia y es impresionante la forma en que lo sientes. Se desconecta el ABS y el control de tracción se vuelve más permisivo; la respuesta del motor disminuye y es mucho más suave en la entrega, las suspensiones se “tragan” más las piedras e imperfecciones del camino. 

Y finalmente, la última parte de la ruta fue hacia la tarde, de San José del Pacífico a la ciudad de Oaxaca, ya con menos curvas técnicas y más espacio para acelerar y seguir probando los gadgets de la Multi. De los cuatro paquetes de personalización que ofrece la marca los teníamos todos, solo nos faltó el escape Termignoni pero ni cuenta nos dimos. Maletas de aluminio, tank bag con toma corriente usb, puños calefactables, defensas del motor, luces LED suplementarias, protecciones para varias partes mecánicas, etc.

Nuestra llegada al centro de Oaxaca fue todo un show para nosotros, los locales y turistas que ahí paseaban. Calles cerradas, la policía escoltándonos, fotografías, tamales, elotes y agua de horchata. Luego a cenar y compartir nuestras experiencias del día. Como pueden leer, jamás bajamos del cielo hasta que regresamos a casa a seguir con nuestra vida real.

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